
Los Jardines del Campo Marte se transformaron, una vez más, en el epicentro del buen vivir. El pasado sábado 14 y domingo 15 de marzo, se llevó a cabo la XII edición de Sabor Es Polanco, consolidándose no solo como el festival gastronómico más destacado de la capital, sino como un punto de encuentro imprescindible para la escena social y los paladares más exigentes.
Un Banquete Sin Fronteras
Con una curaduría impecable, el evento reunió a más de 75 restaurantes y 220 expositores. Desde las técnicas ancestrales de la cocina mexicana hasta las vanguardias internacionales, los asistentes disfrutaron de un recorrido sensorial que incluyó catas magistrales y lo último en mixología. Esta edición brilló con una luz especial gracias a Argentina como país invitado, aportando una dimensión cosmopolita con sus emblemáticos cortes y cepas que elevaron la experiencia a un nivel transatlántico.
Así como a nivel nacional la cocina del estado de Guanajuato fue quien tuvo el honor de estar como invitado especial a esta edición del festival en Campo Marte, donde los asistentes pudieron deleitarse con la excelente comida mexicana de esa parte de la república.









El Front Row de la Gastronomía
Bajo un ambiente festivo y relajado, entre áreas de descanso diseñadas para la convivencia y acordes musicales que maridaron a la perfección con la tarde, pudimos saludar a destacadas personalidades y rostros habituales de nuestra sección VIP.
Disfrutando de las propuestas de los chefs, capturamos a figuras como Mauricio Tabe, Lisset Trepaud, la diseñadora Pepa Pombo, e Iñigo Villamil. También se hicieron presentes Alan Sahir Márquez, Mariana Seoane, Daniel Rodríguez, María Ibarra, Charly López, Sergio Mayer, Arturo Velasco, Karina Romero y Franco Velasco, quienes compartieron su pasión por la cultura foodie en este escaparate de lujo.
Un Legado que se Fortalece
Más que un festival, Sabor es Polanco reafirma año con año su compromiso con el talento. Es el escenario donde chefs consagrados, productores emergentes y restauranteros de élite convergen para celebrar la riqueza culinaria. En esta duodécima entrega, el evento dejó claro que la Ciudad de México sigue siendo un referente mundial de la sofisticación gastronómica, atrayendo a sibaritas que buscan, más que una comida, una experiencia de vida inolvidable.
