
En una noche donde el lienzo y la escultura trascendieron la estética para convertirse en herramientas de cambio, la Ciudad de México fue testigo de un encuentro excepcional. Coleccionistas, artistas y filántropos se reunieron bajo una premisa poderosa: el arte no solo se contempla, también tiene la capacidad de transformar realidades y dar voz a quienes han vivido en el silencio.
Subasta con Alma y Propósito
La atmósfera de la velada cobró un dinamismo único gracias a la maestría del reconocido martillero Memo Martínez, quien dirigió la subasta con la precisión y energía que le caracterizan. Cada puja no fue solo una transacción por una pieza de valor, sino un paso hacia un objetivo social urgente.
El corazón de la exhibición fue la obra “Amor Infinito”, creada por el Artista Chingón. El creativo y exboxeador presentó una escultura que captura el abrazo inquebrantable de una madre a su hijo, un símbolo de resistencia. “No busco decorar espacios, pretendo incomodar conciencias y provocar reflexión”, afirmó el artista, subrayando que su obra nace de la esencia pura de proteger y amar frente a la adversidad.
Un Diálogo Colectivo
El evento también sirvió como plataforma para un colectivo de creadores brillantes. Nombres como Vera André, Leticia Morales Bojalil, Rak Unanue, Isabel Pérez Duarte, Fernanda Rivero, Grace Balcázar y Carlos Jasso “Potsie” intervinieron piezas que tejieron un diálogo visual entre la identidad, la emoción y la responsabilidad social.
TRIANZALMA: Transformando el Dolor en Acción
Detrás de esta iniciativa se encuentra la visión de Abril Regalado, fundadora de TRIANZALMA. Conmovida por la realidad de madres que enfrentan la separación de sus hijos por falta de recursos, Regalado enfatizó la importancia de la empatía colectiva: “Este evento es una forma de transformar el dolor en acción; no hay inversión más valiosa que la familia”.
La noche concluyó con una certeza compartida entre los asistentes: cuando el arte se vincula con una causa justa, deja de ser un objeto de deseo para convertirse en un puente hacia la esperanza. Porque hay obras que no solo se adquieren para ser exhibidas, sino que se sienten y se convierten en el motor de un cambio real.
Te Puede Interesar:
Reconciliación: Juan Carlos I Rompe el Silencio Real en una Obra de Legado y Verdad









