
En el corazón de Aspen, donde la montaña marca el ritmo y el invierno se vive con elegancia, se encuentra The Little Nell, el único hotel de la ciudad distinguido con cinco estrellas y cinco diamantes. Más que un sitio de hospedaje, es una experiencia que combina hospitalidad de alto nivel, aventura alpina y un servicio impecable, con acceso directo a las pistas de esquí.
Desde su ubicación privilegiada, The Little Nell se ha convertido en un referente del lujo invernal. Aquí, cada detalle está pensado para quienes buscan algo más que una estancia: buscan vivir Aspen desde su mejor ángulo.
Un refugio diseñado para el confort
El hotel cuenta con 92 habitaciones y 26 residencias privadas, todas concebidas para ofrecer una experiencia cálida y sofisticada. Los interiores combinan madera de nogal, chimeneas de gas y piezas de arte contemporáneo que dialogan con el paisaje exterior.
Las vistas, ya sea hacia el pueblo o hacia las montañas nevadas, forman parte del encanto. Cada espacio invita al descanso después de un día en la nieve, con una atmósfera que equilibra elegancia y comodidad.

Gastronomía que eleva la experiencia
El día comienza en Element 47, el restaurante insignia del hotel y uno de los más reconocidos de Aspen, avalado por la guía MICHELIN. Su desayuno es una celebración de sabores: frutas frescas, smoothies energéticos, panadería artesanal y una cuidada selección de embutidos y productos locales.
Durante la jornada, el equipo de ski concierge en The Little Nell se encarga de que todo fluya con precisión, desde el equipo hasta los accesos a las pistas. Entre las experiencias más exclusivas se encuentra First Tracks, que permite a los huéspedes descender por nieve recién preparada antes de la apertura oficial de la montaña.

Aventura más allá de lo esperado en The Little Nell
Para quienes buscan emociones más intensas, The Little Nell ofrece los SnowCat Powder Tours, una experiencia que lleva a los esquiadores a explorar zonas únicas en la parte posterior de Aspen Mountain, donde la nieve permanece intacta y el paisaje se vuelve aún más imponente.
Al caer la tarde, el hotel propone vivencias únicas como Last Tracks o Groom the Mountain, que permiten acompañar al equipo encargado del mantenimiento nocturno de las pistas y conocer de cerca el trabajo que hace posible cada jornada de esquí.

Après-ski, bienestar y sabor en The Little Nell
Después de un día en la montaña, el ambiente se transforma. La piscina climatizada y el spa se convierten en el punto de encuentro ideal para relajarse, mientras el clásico après-ski invita a prolongar la experiencia con una copa en mano.

En cuanto a gastronomía, The Little Nell ofrece alternativas para todos los gustos. Además de Element 47, destacan Ajax Tavern, con su animada terraza al aire libre, y The Wine Bar, reconocido por su impecable selección de vinos y destilados de clase mundial.

Un invierno que se queda en la memoria
Con su equilibrio perfecto entre aventura, hospitalidad y sofisticación, The Little Nell redefine lo que significa vivir el invierno en Aspen. Cada estancia se convierte en un recuerdo que combina nieve, diseño, gastronomía y servicio personalizado.
Más que un hotel, es una experiencia que captura la esencia del lujo alpino y confirma por qué Aspen sigue siendo uno de los destinos más codiciados del mundo.

